{"id":183,"date":"2023-11-29T14:41:07","date_gmt":"2023-11-29T14:41:07","guid":{"rendered":"https:\/\/cartasdesdelondres.com\/?p=183"},"modified":"2023-11-29T14:45:17","modified_gmt":"2023-11-29T14:45:17","slug":"el-hundimiento-de-la-sentencia-espanola-del-prestige-en-la-jurisdiccion-de-inglaterra-y-gales-y-vii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cartasdesdelondres.com\/index.php\/2023\/11\/29\/el-hundimiento-de-la-sentencia-espanola-del-prestige-en-la-jurisdiccion-de-inglaterra-y-gales-y-vii\/","title":{"rendered":"El hundimiento de la sentencia espa\u00f1ola del \u2018Prestige\u2019 en la jurisdicci\u00f3n de Inglaterra y Gales (y VII)"},"content":{"rendered":"\n<p>Con sus 297 metros de eslora, el&nbsp;<strong>Torrey Canyon&nbsp;<\/strong>fue uno de los primeros superpetroleros que jam\u00e1s hayan existido. Un gigante entre los m\u00e1s grandes buques del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este mastodonte era propiedad de la desaparecida\u00a0<strong>Barracuda Tanker Corporation<\/strong>, una compa\u00f1\u00eda de las Bermudas y que, a su vez, era propiedad de\u00a0<strong>American Union Oil Corporation<\/strong>, con sede en California.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1967 y con la bandera de conveniencia liberiana hondeando al viento, el Torrey Canyon ten\u00eda previsto entrar en el puerto gal\u00e9s de&nbsp;<strong>Milford Haven&nbsp;<\/strong>con m\u00e1s de 100.000 toneladas de crudo en sus entra\u00f1as. Unos 730.000 barriles, imag\u00ednense.<\/p>\n\n\n\n<p>El barco hab\u00eda sido fletado por&nbsp;<strong>British Petroleum<\/strong>, propiedad del Gobierno brit\u00e1nico, para transportar todo ese negro engrudo desde&nbsp;<strong>Kuwait<\/strong>&nbsp;y, como es usual, estaba asegurado por&nbsp;<strong>P&amp;I Clubs<\/strong>&nbsp;ingleses y norteamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como era enorme, el Torrey Canyon no pod\u00eda pasar por el Canal de Suez, as\u00ed que tuvo que bordear toda \u00c1frica, pasando entre Tenerife y Gran Canaria. Desde all\u00ed, el capit\u00e1n&nbsp;<strong>Pastrengo Rugiati<\/strong>&nbsp;llam\u00f3 al puerto de Milford Haven, donde le informaron se las arreglara para llegar con la marea alta, es decir,&nbsp;<strong>antes de las 23.00 horas del 18 de marzo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si no lograba realizar la maniobra en plazo, el barco tendr\u00eda que esperar toda una una semana m\u00e1s hasta que la marea volviera a ser lo bastante alta, con los consiguientes gastos y costes financieros.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que, desde las Canarias, el Torrey inici\u00f3 su delicada aproximaci\u00f3n al puerto gal\u00e9s, cinco millas al oeste de las&nbsp;<strong>Isles of Scilly<\/strong>&nbsp;(Islas Sorlingas).<\/p>\n\n\n\n<p>Llegada la noche del 17 de marzo, cuando el buque ya estaba debidamente encarado, Rugiati comprob\u00f3 una vez m\u00e1s que segu\u00eda el rumbo previsto, por lo que puso el piloto autom\u00e1tico y se fue a la cama.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero sucedi\u00f3 que las fuertes corrientes de la zona arrastraron la direcci\u00f3n del buque y aunque el primer oficial hab\u00eda intentar redirigir el rumbo del Torrey Canyon, cuando el capit\u00e1n Rugiati subi\u00f3 al puente de mando vio horrorizado que se encontraban lejos de sus previsiones..<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Rugiati orden\u00f3 un fuerte viraje, el Torrey, tozudamente, segu\u00eda hacia adelante ya que, seg\u00fan se descubri\u00f3 despu\u00e9s, olvidaron desconectar el piloto autom\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de sus esfuerzo, el Torrey encallaar\u00eda entre Land\u2019s End y las Isles of Scilly, en el llamado arrecife de las Siete Piedras, (\u2018<strong>Seven Stones reef<\/strong>\u2019), provocando que casi inmediatamente se vertieran al mar unas 30.000 toneladas de crudo.<\/p>\n\n\n\n<p>La marea negra por el petr\u00f3leo llegar\u00eda a tener m\u00e1s de 40 kil\u00f3metros de extensi\u00f3n, por lo que los esfuerzos de la administraci\u00f3n inglesa se centraron en la limpieza y contenci\u00f3n del vertido.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en primer lugar, intervinieron los bomberos y los buques de la Marina Real brit\u00e1nica, quienes utilizaron grandes cantidades de detergente y otros productos qu\u00edmicos para dispersar el petr\u00f3leo, lo que agrav\u00f3 si cabe el grave da\u00f1o al entorno natural de la zona.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo peor estaba a\u00fan por llegar <\/h2>\n\n\n\n<p>Como los intentos de utilizar barreras de contenci\u00f3n eran ineficaces debido a la alta mar, el Gobierno del entonces y su Primer Ministro,&nbsp;<strong>Harold Wilson<\/strong>&nbsp;decidieron que la mejor soluci\u00f3n era prender fuego al buque y a la marea negra circundante para limitar el alcance del desastre.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese mismo d\u00eda, varios aviones&nbsp;<strong>Blackburn Buccaneer<\/strong>&nbsp;de la RAF arrojaron decenas de bombas sobre el buque y, a continuaci\u00f3n, aviones&nbsp;<strong>Hawker Hunter<\/strong>&nbsp;soltaron miles de litros de queroseno para hacer arder el petr\u00f3leo.<\/p>\n\n\n\n<p>De poco sirvi\u00f3 ya que las fr\u00edas aguas apagaban el fuego.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que esta vez optaron por algo m\u00e1s contundente:&nbsp;<strong>napalm.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tal como lo est\u00e1n leyendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los bombardeos continuaron hasta el d\u00eda siguiente y antes de que el Torrey Canyon se hundiera definitivamente, se hab\u00edan lanzado unas 161 bombas de 450 kg, 50.000 litros de queroseno, unos 14.000 litros de napalm, adem\u00e1s de varios misiles.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3gicamente los da\u00f1os en las playas y la fauna silvestre de este lugar fueron simplemente devastadores, por lo que las reclamaciones no se hicieron esperar, entre ellas a los&nbsp;<strong>Club de P&amp;I<\/strong>, como es l\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que como ya ven, en todas las casas cuecen habas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, volvamos a nuestro caso, el hundimiento de la sentencia espa\u00f1ola del \u2018Prestige\u2019.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">A bordo del Prestige otra vez <\/h2>\n\n\n\n<p>Recordemos que, tras las sentencia de la \u2018Court of Appeal\u2019, del TJUE y del Tribunal Supremo del Reino Unido, los autos volvieron ante\u00a0<strong>Mr Justice Butcher\u00a0<\/strong>para\u00a0 decidir sobre la ejecuci\u00f3n de la sentencia espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed es donde llegamos a la \u00faltima parada en este particular culebr\u00f3n que nos ha llevado siete entregas, nada m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>El juez Butcher resolvi\u00f3 el caso enla sentencia del pasado 6 de octubre de 2023, concretamente es la decisi\u00f3n&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.bailii.org\/ew\/cases\/EWHC\/Comm\/2023\/2473.html\">[2023] EWHC 2473 (Comm).<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Como ver\u00e1n, la sentencia es de una gran complejidad, dado que hay toda una serie de impugnaciones contra los distintos laudos arbitrales, un examen de los efectos de la sentencia del TJUE, y todo ello para decidir finalmente acerca de la solicitud de ejecuci\u00f3n de la sentencia espa\u00f1ola en la jurisdicci\u00f3n de Inglaterra y Gales.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3gicamente, aunque desbordando los l\u00edmites de estas simples cartas, traeremos algunas cuestiones importantes de la sentencia de Mr Justice Butcher.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfSon todas las sentencias iguales?<\/h2>\n\n\n\n<p>En primer lugar, el Juez Butcher abord\u00f3 la cuesti\u00f3n sobre si una sentencia que ejecuta un laudo arbitral es propiamente una sentencia a los efectos del Reglamento Bruselas I, algo que Espa\u00f1a negaba en sus alegaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed Mr Justice Butcher tira del TJUE, trayendo a colaci\u00f3n el asunto\u00a0<strong>Solo Kleinmotoren GmbH, caso C-414\/92<\/strong>, seg\u00fan el cual bajo el concepto de sentencia se incluye a cualquier resoluci\u00f3n dictada por un \u00f3rgano jurisdiccional conforme a un procedimiento contradictorio, sin que haya que entrar en el contenido concreto.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, tan sentencias son las inglesas ejecutando un laudo arbitral, como la espa\u00f1ola del Tribunal Supremo que condena a la aseguradora.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La exclusi\u00f3n del reglamento bruselas i al arbitraje<\/h2>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, el Juez Butcher tuvo que resolver si el Reglamento Bruselas I era aplicable a las sentencias inglesas ejecutando el laudo de Alistair Schaff KC o, por el contrario, quedaban excluidas tal como pretend\u00eda Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos que&nbsp;<strong>el arbitraje es un \u00e1mbito expresamente excluido en los Reglamentos de Bruselas<\/strong>, ya que su \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n se basa en la competencia de los \u00f3rganos jurisdiccionales ordinarios y la ejecuci\u00f3n de sus decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Espa\u00f1a, si las sentencias inglesas ejecutan laudos arbitrales,\u00a0<strong>el Reglamento no se les aplicar\u00eda\u00a0<\/strong>y, por tanto, no ser\u00eda oponibles a la sentencia espa\u00f1ola, que s\u00ed emana de los tribunales ordinarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed nuevamente Mr Justice Butcher resuelve con la jurisprudencia del TJUE en la mano, concretamente el asunto\u00a0<strong>Hoffmann, Caso 145\/86<\/strong>, concluyendo que la exclusi\u00f3n del arbitraje por el Reglamento no evita que las sentencias inglesas impidan el reconocimiento de la sentencia espa\u00f1ola al ser irreconciliable con esta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los peligrosos \u201cobiter\u201d del TJUE<\/h2>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed llegamos a uno de los aspectos m\u00e1s controvertidos de la sentencia inglesa, por cuanto el TJUE en su sentencia del 2022 aprovech\u00f3 para echarle el famoso capote a Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Como recordar\u00e1n, ese capote vino en la forma de \u201cobiter\u201d, es decir, contestando a preguntas que no le hab\u00edan formulado, para as\u00ed tratar de enmendar la plana a Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el TJUE se\u00f1al\u00f3 que las sentencias inglesas ejecutando un laudo arbitral no pueden impedir el reconocimiento de la sentencia espa\u00f1ola porque, en definitiva, se estar\u00edan infringiendo las reglas de competencia del Reglamento Bruselas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, el TJUE estar\u00eda equiparando los efectos de arbitraje y jurisdicci\u00f3n ordinaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro est\u00e1, el problema es que el TJUE estar\u00eda privando materialmente a Alistair Schaff KC y Sir Peter Gross de su competencia y, por tanto, todos los laudos ser\u00edan nulos por falta de jurisdicci\u00f3n de los \u00e1rbitros.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Mr Justice Butcher resuelve con sentido com\u00fan al se\u00f1alar que, \u201ca mi juicio el TJUE, en los apartados 54 a 73 de su sentencia,&nbsp;<strong>dio respuesta a cuestiones que no le hab\u00edan sido planteadas y que este Tribunal se hab\u00eda negado a plantear. Al hacerlo, se inmiscuy\u00f3 en los hechos del asunto<\/strong>.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed, sinti\u00e9ndose libre de los arneses lanzados desde Luxemburgo,&nbsp;el Juez Butcher resolvi\u00f3 en conciencia y sobre todo seg\u00fan el derecho de Inglaterra y Gales para concluir que la sentencia espa\u00f1ola es irreconciliable con las sentencia inglesas que ejecutan el laudo de Schaff, tal y como hab\u00eda alegado la aseguradora.<\/p>\n\n\n\n<p>O lo que es lo mismo, no es es posible el reconocimiento de la sentencia espa\u00f1ola al haber dos sentencia inglesas previas ejecutando el laudo de Alistair Schaff KC que dice exactamente lo contrario.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cRes judicata\u201d y el orden p\u00fablico<\/h2>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, la sentencia de Mr Justice Butcher tambi\u00e9n examin\u00f3 si la cosa juzgada era un principio de orden p\u00fablico bajo derecho ingl\u00e9s, y si por tanto se pod\u00eda denegar el reconocimiento de la sentencia espa\u00f1ola, bas\u00e1ndose en que las sentencias inglesas ejecutando los laudos de Schaff KC ten\u00edan ese efecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Y efectivamente, para el Juez Butcher la sentencia espa\u00f1ola tambi\u00e9n ser\u00eda contraria al orden p\u00fablico por afectar al principio de \u201ccosa juzgada\u201d, aunque el argumento entonces era subsidiario a la cuesti\u00f3n sobre sentencia irreconciliable que hemos visto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Pr\u00f3ximo puerto: La \u00abCourt of Appeal\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p>En fin, los que crean que este asunto est\u00e1 acabado, siendo decirles que para nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Como todo es discutible y el asunto del \u2018Prestige\u2019 es particularmente resbaladizo, Mr Justice Butcher se ha curado en salud, dando inmediatamente permiso a Espa\u00f1a para recurrir sobre algunos aspectos espinosos de su sentencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo que previsiblemente tendremos nueva sentencia ante la \u2018Court of Appeal\u2019 sobre este caso y all\u00ed ya veremos qu\u00e9 pasa.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque a estas alturas ya se imaginan ustedes que pintan bastos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hasta la semana que viene, mis queridos angl\u00f3filos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/confilegal.com\/20231107-cdl-el-hundimiento-de-la-sentencia-espanola-del-prestige-en-la-jurisdiccion-de-inglaterra-y-gales-v\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con sus 297 metros de eslora, el&nbsp;Torrey Canyon&nbsp;fue uno de los primeros superpetroleros que jam\u00e1s hayan existido. 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